Daniel Alejandro Sierra.

Existen variados ejemplos de cooperación científica entre Rusia y Argentina; quizás la más importante y cercana en el tiempo haya sido la vacuna Sputnik V contra el COVID-19. 

Estuvimos entre los primeros países en el mundo en recibirla y tiempo después, llegamos a producirla. En las siguientes líneas, nos enfocaremos en el potencial de otro tipo de asociación científica bilateral: la cooperación en materia satelital y de telecomunicaciones. Este artículo sostiene que dicha cooperación  constituye una oportunidad estratégica para el desarrollo tecnológico soberano argentino en un contexto de reconfiguración del orden mundial.

Según Verónica Sforzin, el mundo está mutando hacia un orden multipolar. Occidente pierde hegemonía y otros países crecen y forman alianzas como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Este reordenamiento mundial puede significar una oportunidad para el trabajo en conjunto entre Rusia y Argentina.

En el ámbito local, existen problemas en materia satelital y de telecomunicaciones: atraso tecnológico, mala conexión y cobertura, infraestructura acotada y un mercado monopolizado por empresas estadounidenses. ¿Puede Argentina pensar una nueva estrategia de desarrollo tecnológico nacional y soberano similar a Rusia? La primera respuesta sería “sí”, pero entonces la siguiente cuestión a resolver sería cómo. Bajo este prisma es donde entra la experiencia y la relación entre ambos países. 

Política satelital y de telecomunicaciones en Argentina.

A partir del año 2003, se elaboraron políticas de telecomunicaciones bajo una perspectiva soberana, totalmente opuestas a la década anterior. En este sentido, se impulsó la agencia espacial CONAE y en 2006 se creó la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales S.A (Arsat) (Decastelli,2025). Se recuperó el control del satélite Nahuel-1 y se retomaron los proyectos para construir medios de acceso al espacio y servicios de lanzamiento. Uno de los hitos más importantes fue la puesta en órbita del Arsat-I (2014) y el Arsat-II (2015). También se promulgó la ley de Desarrollo de la industria Satelital bajo el Plan Satelital Geoestacionario Argentino 2015-2035 y el Plan Nacional de Telecomunicación Argentina Conectada. Ahora bien, bajo la presidencia de Mauricio Macri (2015), se ingresó en un proceso de desregulación y se cancelaron los proyectos vinculados a dicha área.

Política satelital y de telecomunicaciones en Rusia.

En los últimos años, Rusia ha impulsado un proceso de modernización tecnológica, industrial y militar, trabaja en el desarrollo de su propia infraestructura autónoma de internet. 

A partir del 2000 se impulsaron nuevos medios de comunicación y se priorizó el desarrollo de las telecomunicaciones y su infraestructura, lo cual quedó plasmado en diferentes doctrinas de seguridad (Audinet y Limonier, 2017). En el año 2019 entró en vigencia la Ley  Soberana de Internet, cuyo objetivo fue regular el tráfico de internet. 

En materia satelital y de telecomunicaciones, la agencia espacial Roscosmos puso en marcha el Programa Esfera, continuación de Ether. El mismo consiste en una constelación de nuevos satélites de navegación de la serie Glonass, satélites de comunicaciones de órbita baja terrestre Gonets y geoestacionarios Express, y una serie de satélites de banda ancha denominada Skif. Se estima que completar el proyecto tardará 10 años y 148 lanzamientos. El sistema de navegación satelital Glonass, competencia del sistema estadounidense (GPS) y europeo (Galileo), es uno de los más desarrollados y ya cuenta con bases de operación en Nicaragua, Brasil y la Antártida.

Acuerdos y perspectivas para Argentina y la región.

Argentina tiene firmado un acuerdo Estratégico Integral con Rusia (2015) y un memorándum de entendimiento en materia de medios de comunicación. En el año 2020, entró en vigencia el “Protocolo entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre Cooperación en el Campo de la Exploración y la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos”. Bajo este marco legal, se abrieron dos propuestas concretas de colaboración entre las agencias espaciales Roscosmos y CONAE: en primer lugar, Rusia ofreció motores de lanzamiento para proyectos como el Tronador II. En segundo lugar, se propuso instalar antenas Glonass en territorio local, ambas iniciativas finalmente no prosperaron. 

Las bases legales para una colaboración en materia satelital y de telecomunicaciones están sentadas; sin embargo, es necesario profundizarlas. Existen dos razones para llevar a cabo esto: la primera se debe a los antecedentes exitosos de cooperación científica bilateral. 

La segunda razón es de índole político-comercial para cada país. Argentina tendría acceso a sistemas de lanzamiento y colaboración en el desarrollo aeroespacial. Estas tecnologías podrían enriquecer el sistema científico nacional y volver a impulsar experiencias propias como las de ARSAT.  A su vez, una conexión satelital propia o en colaboración con un bloque que no sea el occidental implica cierta independencia en lo que refiere a materia de seguridad y defensa, y más teniendo en cuenta que los EE. UU. son socios directos con Inglaterra en la OTAN.

Rusia podría encontrar nuevas oportunidades comerciales y científicas, consolidándose como un proveedor tecnológico independiente. A su vez, la colaboración podría extenderse a otras áreas como energías, transporte y medicina.

El impacto positivo de dicha cooperación se podría medir a mediano y largo plazo. En el corto plazo, significaría una inversión directa al desarrollo y la innovación local. Rusia, en cambio, accedería a un mercado ofreciendo servicios competitivos y a la vez innovadores. A largo plazo, se generaría una infraestructura tecnológica que podría extenderse a toda Latinoamérica. Además, una mejor conexión y cobertura facilitaría la investigación científica en la Antártida, en donde ambos países colaboran y poseen bases.

En conclusión, la asociación con la Federación de Rusia no debe entenderse meramente como una transacción comercial, sino como una decisión de política exterior orientada a la autonomía tecnológica. En un escenario donde las telecomunicaciones y el desarrollo satelital definen la soberanía nacional, resulta estratégico establecer marcos de alianza independientes de las compañías estadounidenses y sus socios. Y a su vez, trabajar para que dicha autonomía pueda proyectarse a toda la región. Bajo este esquema de colaboración mutua, Argentina y Latinoamérica podrían crecer en el mediano y largo plazo.

Развитие и инновации в области спутниковой связи и телекоммуникаций между Россией и Аргентиной.

Существует множество примеров научного сотрудничества между Россией и Аргентиной; возможно, наиболее актуальный пример – вакцина «Спутник V» против COVID-19. Мы были одними из первых стран в мире, которые получили ее, и через некоторое время мы начали ее производить. Ниже мы сосредоточимся на потенциале другого вида научного двустороннего партнерства – в области спутниковой связи. В статье отмечается, что такое сотрудничество представляет собой стратегическую возможность для суверенного технологического развития Аргентины в контексте перестройки мирового порядка.

Аргентина подписала Всеобъемлющее стратегическое соглашение с Россией (2015 г.) и меморандум о взаимопонимании в области СМИ. В 2020 году вступил в силу «Протокол между правительством Аргентинской Республики и правительством Российской Федерации о сотрудничестве в исследовании и использовании космического пространства в мирных целях». В рамках этой правовой базы были сделаны два конкретных предложения о сотрудничестве между космическими агентствами Роскосмос и CONAE: во-первых, Россия предложила стартовые двигатели для ракеты-носителя Tronador II.Во-вторых, она предложила установить на территории Аргентины антенну ГЛОНАСС. Обе инициативы в итоге не увенчались успехом.

В области спутниковой связи и телекоммуникаций космическое агентство «Роскосмос» запустило программу «Сфера», являющуюся продолжением программы «Эфир». Эта программа включает в себя группировку новых навигационных спутников ГЛОНАСС, низкоорбитальных спутников связи «Гонец», геостационарных спутников «Экспресс» и серию широкополосных спутников под названием «Скиф». Ожидается, что проект продлится 10 лет и потребует 148 запусков. Спутниковая навигационная система ГЛОНАСС, конкурент американской (GPS) и европейской (Galileo), является одной из самых передовых и уже имеет действующие базы в Никарагуа, Бразилии и Антарктиде

Партнерство с Российской Федерацией следует понимать не только как торговое сотрудничество, но и как внешнеполитическое решение, ориентированное на технологическую автономию. В условиях, когда развитие телекоммуникаций и спутниковой связи определяет национальный суверенитет, стратегически важно создавать независимые от американских компаний и их партнеров альянсы. Более того, крайне важно работать над распространением этой автономии на весь регион. В рамках такого взаимного сотрудничества Аргентина и Латинская Америка могли бы добиться роста в среднесрочной и долгосрочной перспективе.

Bibliografía:

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